Hace poquito os anunciabamos un curso de fotografía que combinaba el Coaching Personal y el trabajo con caballos.

Tras haber vuelto del curso realizado en As Pontes de García Rodriguez (A Coruña, Galicia), Me apetecía compartir con vosotros algunas fotos del curso así como mis reflexiones personales.

A pesar de haber dado clases durante muchos años, de entrenar a deportistas (mi anterior profesión era entrenador) y después de varios años en Alemania como profesor de E.F. con niños con discapacidad, nunca había participado como co-terapeuta.

Fotografiar y ser fotografiado para hacerse consciente

 

Los caballos nos aportan una energía y relación de grupo que muy dificilmente se puede experimentar con otros animales o seres humanos

Es decir tenia bastante experiencia en educación y en gestión de grupos, incluidos grupos que partían de circunstancias muy complejas. Sin embargo esto era otro mundo. La responsabilidad que uno siente ante un proceso de este tipo, pues es grande.

Meditación guiada en grupo por la Terapeuta Antía García

 

No, no se trataba de un curso de fotografía, bueno, si lo era. Pero la fotografía no era lo importante, sino un medio para el trabajo personal, el trabajo de la imagen personal, de inferencias, de focalización de objetivos, de ser consciente….

meditación en un ambiente natural

 

La toma de conciencia de nosotros mismos y de nuestra imagen personal

 

en el bosque propio de la Hípica Prado Ventura se puede tomar contacto de nuevo con nuestra naturaleza ancestral

 

Es la fotografía llevada a otro nivel, es decir el nivel de la consciencia y desarrollo personal

La verdad que podría describir mi experiencia fácilmente en dos palabras.

Emocionante

Emocionante porque emociona, porque mueve. La verdad es que ver el proceso de algunas personas, como unos ejercicios realizados a su debido tiempo (ahi la genialidad de la couch Antía García Gonzalez), abren procesos impresionantes.

Valiente

Oír historias personales, saber de momentos por los que algunos alumnos están pasando, y enfrentarse a ellos con la valentía con la que he visto enfrentarse a uno mismo (si, uno mismo suele ser nuestro peor enemigo, o el uno mismo que nos “enseñaron” a ser al menos). Simplemente el hecho de participar en un curso así es síntoma inequívoco de valentía (muchos ni se atrevieron a venir aún sabiendo que en realidad lo necesitaban). Mientras tanto otros…vinieron sin saber que era un curso de fotografía (curioso el subconsciente, como de potente puede ser la mente que borra las palabras fotografía y cámara de todos los carteles, anuncios, post del blog etc.). Pero aún así decidieron venir “sin saber a que venían”.

Caballos como mediadores

 

de modelo por un día

 

 

Solo pretendo aquí hacer una pequeña reflexión y compartir alguno de los bellos momentos vividos durante el curso, el resto es privado, o como se suele decir, “lo que pasa en las vegas, queda en las vegas”.

Una parte de las fotos públicas del curso:

 

 

 

 

 

Sin embargo lo mas dificil sin duda la foto grupal. Primero porque a pesar de ser Galicia justo en ese momento va y sale el sol. Lo segundo poruqe tenía 10 segundos para correr hasta donde estaba el grupo pero claro correr sin correr para no asustar a los caballos tras varios intentos….

Así quedamos todos

Foto grupal de los asistentes del curso (y yo que tenia que correr en primera fila)